banner cuca
banner-galas
banner-expos
banner-coloquios
banner-juegos
banner-infantil
banner-danzas
banner-canturias
La Jornada Cucalambeana y su historia

En entrevista publicada el 26 de julio del 2000 Jesús Orta Ruiz, el Indio Naborí expresó:

La Jornada Cucalambeana, iniciada a mediados de la década del sesenta, rodeada de cañas bravas, jinetes a caballo y poetas, elevó su voz para traer hasta los predios de Las Tunas el cantar guajiro y así significar la perdurabilidad de la décima y las tradiciones que trasmitidas de generación en generación en nuestros campos, alcanzan un valor especial en la identidad cultural cubana.

En la finca El Cornito, vivió el insigne poeta tunero  donde aún se conservan las ruinas de lo que fue su vivienda, allí se reunían pobladores para rendirle homenaje en la fecha de su natalicio el 1º de julio con la participación de algunas familias del lugar.

En 1964 Orta Ruiz, José Ramírez Cruz, Ramón Veloz y Manuel Fernández pensaron en una fiesta representativa de la cultura campesina que tomara a “El Cucalambé” como figura principal. En 1967 se eligió por primera vez la Flor de Birama que en cada jornada fue el eje principal del guateque.

Durante varios años esta fiesta se celebró con carácter nacional en El Cornito. En cada una se fueron agregando nuevos elementos hasta convertirla en un evento que reúne lo más representativo de la cultura popular, espiritual y material del cubano.

En 1986 las fiestas campesinas se extienden a otras regiones del país y a los ochos municipios de la provincia con la realización de “Cucalambeanas de Base”. La fiesta siempre se organiza en dos bandos o equipos, el rojo y el azul, en el que cada uno tiene un grupo que lo representa y defiende.

Gracias a la realización de estas jornadas se han descubierto hombres, mujeres y niños con aptitudes en las diferentes manifestaciones artísticas y no artísticas y familias enteras que con sus manos transforman fibras y maderas, y con recorterías de madera crean objetos útiles y decorativos y jugueterías, pues cultivan diversas técnicas que mantienen vigencia y continuidad en la provincia y que han encontrado espacio en la Feria Nacional de Arte Popular y en varias exposiciones colectivas a nivel nacional e internacional.

Desde 1968 se instauró el Concurso Nacional en Décima que involucró a la mayoría de los escritores de la provincia. El Concurso “Justo Vega” más contemporáneo, ha permitido la estimulación, preparación y ascenso de los jóvenes improvisadores.

Cada jornada realza los bailes tradicionales cubanos; es posible disfrutar de las ejecuciones de niños, jóvenes y adultos en el zapateo, el son, la caringa, el baile del gavilán, el papalote, el chivo, el papelón, el nengón entre otros.

Se han rescatado innumerables juegos campesinos, entre los que destacan las corridas de cintas, carreras de caballos, montas de toro, derribo de ternero, pato enterrado, el palo ensebado, el puerco ensebado, etc.

La elaboración de platos tradicionales y bebidas es otro de los espacios de estas fiestas. Los círculos socioculturales y promotores contribuyen de forma creadora al desarrollo de cada Jornada Cucalambeana de base.

Este evento ha  engendrado un fuerte movimiento de masas que ha contribuido al cambio en las comunidades, entre los que se encuentran arreglos de calles y caminos, remozamiento de inmuebles, ornamentación y embellecimiento general de las comunidades y han contribuido notablemente a elevar el nivel de vida de sus pobladores, garantizar la presencia de la población en el proyecto cucalambeano, desde la autogestión y el diseño hasta su ejecución y convertirse en ejemplo de esfuerzo permanente para el rescate y permanencia de las más auténticas tradiciones de la cultura campesina.

Actualmente una jornada Cucalambeana, ya sea municipal o de base, es un gran certamen con espacio para todas las manifestaciones artísticas y culturales en general con elementos representativos de la cultura popular tradicional. En los eventos de base los habitantes de comunidades rurales han tenido una participación activa, ya sea como aficionados o como espectadores.

La Jornada Cucalambeana fue catalogada por el Indio Naborí como “La Fiesta Suprema del campesinado cubano”