Archivo de diciembre de 2019

TunasVisión, 20 años con la imagen que usted protagoniza

La calidad y el sentido de pertenencia de los trabajadores de TunasVisión, canal territorial de la provincia de Las Tunas se refleja tanto en las emisiones habituales como en los eventos en los que se presentan sus obras, por lo que es uno de los telecentros más premiados en los festivales nacionales.

Hoy desde Tiempo21 dialogamos con hombres y mujeres que han dedicado gran parte de su vida a esta mágico medio de comunicación masiva.

Gestora de un sueño

TunasVisión, 20 años con la imagen que usted protagoniza
Rafaela Balanza.

La periodista Rafaela Balanza fue el alma, el corazón y motor impulsor del canal tunero. Además de cumplir con su trabajo como corresponsal del Noticiero Nacional de Televisión, Fela estaba pendiente de cuánto fuera necesario para el nacimiento del nuevo telecentro.

«Recuerdo como poco a poco las paredes aisladas fueron convirtiéndose en oficinas, estudio, salón, comedor. Recuerdo al artista Leonardo Fuentes pintando el mural, al jardinero embelleciendo los alrededores.

«Y por supuesto a Ramón, Reymundo, Güides, Damaris e Isidro: el reducido equipo periodístico y técnico que luego fue creciendo con nuevos camarógrafos, editores, periodistas, ingenieros», comentó Rafaela Balanza.

La mitad de su vida entregada a la televisión

TunasVisión, 20 años con la imagen que usted protagoniza
Yovier Serrano, a la derecha.

Hoy Tunasvisión se ha convertido en uno de los más premiados en los festivales de Telecentros, y en diversos eventos del audiovisual cubano.

Muchos de sus trabajadores se sienten orgullosos de pertenecer a ese pequeño colectivo de trabajo que intenta mostrar en la pantalla la imagen que día a día protagoniza el pueblo de Las Tunas.

En este momento es necesario reconocer a los jóvenes realizadores, y quien mejor que a Yovier Serrano, editor fundador que ha dejado su huella en varios audiovisuales y ganador además de varios lauros en la profesión.

«En este proceso de la creación lo más difícil es mantenerse en concordancia con los momentos que vives, las nuevas tendencias, las nuevas tecnologías, entonces, el acceso a la información resulta vital. Difícil es todo lo que haces, tienes que mantener tu sencillez, pues el día que no sientas eso no estarás haciendo algo que valga la pena señalar.

«La televisión ha sido mi vida, porque en ella he crecido, estudiado, trabajado en algo que me llamó la atención desde pequeño y donde me he visto realizado como persona», afirmó Yovier Serrano.

En su casa, la TV, es reina

TunasVisión, 20 años con la imagen que usted protagoniza
Dalgis Román.

Locutora casi desde la cuna, Dalgis Román se inició en la radio en programas infantiles. A la televisión llegó gracias a la iniciativa de crear los telecentros provinciales.

Dalgis se ha preparado muy bien en su profesión y ha conseguido numerosos premios también como realizadora.

« Puedo sentirme muy cómoda en un espacio cultural, pero también disfruto los informativos. Aunque en verdad, lo que me apasiona es la animación. El guión es un valioso instrumento, pero la comunicación va más allá de las palabras escritas para ser repetidas o del cuestionario preconcebido.

«Cultura que va más allá del grado de escolaridad. Hablo de valores, de civismo, de cubanía, de información sistemática. El comunicador es un formador, es un referente social», señaló Dalgis Román.

Por este medio, todo

TunasVisión, 20 años con la imagen que usted protagoniza
Iliana Toirac, al centro.

Iliana Toirac Ruiz, es la Directora de TunasVisión. Una anfitriona atenta con los visitantes y con sus trabajadores.

que aprendí admirar y a respetar como televidente, primero desde mi trabajo en el Canal Azul en Puerto Padre y ahora desde la alta responsabilidad de asumir la dirección en Tunas Visión. Siento un gran orgullo, de conducir un colectivo, comprometido con su trabajo.

«Dirigir en la Televisión es muy complejo y enfrentas situaciones extremadamente difíciles, que se convierten luego en experiencias de trabajo, que permiten sortear obstáculos y entender que nada es imposible», no dudó en afirmar Toirac Ruiz.

Cuando la señal de TunasVisión llegó a los hogares de la provincia de Las Tunas aquel 30 de diciembre de 1999, los televidentes se emocionaron ante la inédita noticia de un canal territorial.

Resumen Cultural Las Tunas 2019

La periodista Anybis Labarta nos presenta un resumen de los acontecimientos culturales de la provincia Las Tunas durante el años 2019

Hombre de acordes y poesía

Un acorde te cambia sin saberlo, te mueve las fibras, humaniza. Pero si ese acorde viene acompañado de un alma buena, de esas que cultivan el talento día a día con la consagración de los grandes hacedores, adquiere mayor significado. Encontrar a un hombre que durante 25 años se ha entregado al dominio de un instrumento tan amigo como la guitarra, más que un trabajo, se torna deleite.

Argibaldo Acebo Pérez, el de los ojos nobles y la empatía a flor de piel, el compañero de vida de Aleyvis Araúz (directora del coro profesional Euterpe), el músico, el profe, el padre…, con él conversamos esta vez.

“En casa cuando era niño se oía Radio Musical Nacional; crecí escuchando por un lado música clásica a la que era aficionado mi padre (Argibaldo) y por otro, temas de la Década Prodigiosa que le gustaban a mi hermana. Eso plantó la semilla”.

Sin embargo, fue la madre (Mirelia) quien puso en sus manos la guitarra que cambiaría su vida, tanto así que aún lo acompaña. “Siempre quise ser músico. Durante un año recibí clases de ese instrumento con Bertica Maestre.

“Luego matriculé en Percusión en la escuela vocacional de arte El Cucalambé, pero la subdirectora de Música me preguntó si me gustaría tocar la guitarra y aunque sabía que estudiaba otra cosa, me pidió que la dejara hacer una especie de círculo de interés conmigo en ese apartado…, muy inteligente de su parte, pues eso no existe. No llegué a dar ni una clase de Percusión”.

El colegio, con sus presentaciones dentro y fuera de la institución, fogueó su aptitud.“Mi maestra de Nivel Elemental, Bárbara Milián Zayas, aumentó mi interés por la música clásica, aunque esa vertiente me gustaba desde antes sin saberlo. En clases de Apreciación Musical me percaté de que gran parte de lo que ponían en las audiciones ya lo había escuchado, solo que entonces aprendí quiénes eran sus compositores, nacionalidades, características y otros aspectos”.

EL NIÑO CRECIÓ

Al egresar de ese centro, Argibaldo estudió en las escuelas profesionales de música José White (Camagüey) y José María Ochoa (Holguín). Después entró al Instituto Superior de Arte (Camagüey) e hizo una maestría en Procesos Formativos de la Enseñanza de las Artes, entre otras acciones.

“En 1994 inicié, al unísono, como cantor en Euterpe y guitarrista concertista. En ese calendario, durante una jornada cultural toqué por primera vez como profesional. Uno o dos años después sería mi primer concierto. Fue hermoso”.

Hace una pausa en la conversación y acaricia la guitarra como si escribiera poemas en sus cuerdas. Se sacude el recuerdo y por su garganta, como notas musicales, sale la voz. “Me han marcado varios compositores, entre ellos, Francisco Tárrega (España), Leo Brouwer (Cuba) y Heitor Villa-Lobos (Brasil).

“Cuando me presento ante un auditorio parto de la espiritualidad, pienso que son seres humanos, que tienen alma y van a recibir lo mejor que pueda ofrecerles. Quizás en el público haya una persona enferma y conmigo se sienta mejor”.

Se considera perfeccionista irremediable en el montaje de obras. Exigencia que ha dado frutos en jornadas provinciales y nacionales de concierto, y en eventos como los festejos por el bicentenario de la República del Paraguay (2011) y el II Festival Internacional de Orquestas de Guitarras en Cali, Colombia (2017).

Muy importantes en su vida son sus hijos Alejandro, Lilian y Gabriela. Es un apasionado de la lectura, en especial de libros de Filosofía y la Biblia.Además, adora desempeñarse de profesor en la hoy escuela profesional de arte.

“Mi gusto por la Pedagogía también se lo debo a Bárbara Milián; en sus clases veía que al tocar la guitarra era feliz y quise transmitir eso a otras personas. Incluso, en la etapa escolar impartí lecciones a alumnos de menor edad. También me influyeron los docentes Edel Aguiar y Félix Puig.

“Sé que uno tiene la misión de enseñar técnicamente todo lo que pueda, pero además, sembrar amor por la más bella forma de lo bello como vía de amar al prójimo. Aunque para mí, como para Pitágoras, todo el que hace bien su trabajo de cierta forma hace música”.

El 26 de diciembre, Argibaldo dará un concierto titulado Homenaje, a las 8:30 pm en el centro cultural Teatro Tuyo. Lo dedicará al 80 cumpleaños de Leo Brouwer y al aniversario 45 de la Enseñanza Artística en Las Tunas. Sus palabras nos convocan: “Las personas necesitan la música de concierto. No es tan críptica como para que no la comprendan o, al menos, la entiendan desde el sentimiento y la emoción. Hace poco un vendedor de cilantros me interceptó en la calle y me dijo: ‘Profesor, fui a un concierto suyo y lo disfruté’”. La invitación está hecha…

Y el hombre regresa a su hogar. Lo imagino allí, bajo las tejas y goteras de una casa centenaria, con las luces tenues que prefiere y una vieja taza llena de café. Mientras, la guitarra aguarda los próximos arpegios.

Premio Guillermo Vidal: Donde todos lo vean

La reciente edición del Premio Guillermo Vidal, desarrollada en esta ciudad a finales de noviembre, dejó contrastes singulares. Para muchos participantes, las jornadas de lecturas, conferencias, presentaciones de libros o muestras de video redundaron en elogios. Un proyecto que mostraba con orgullo su más de una década de fundado y que se afianzaba entre los significativos dedicados a la narrativa en Cuba.

Sin embargo, la nota chirriante vendría al anunciarse el veredicto del jurado. Ninguno de los libros reunía la calidad suficiente para alzarse con el lauro. Desaliento y conmoción fueron algunas de las sensaciones percibidas en el público que asistió a la gala de clausura del encuentro.

¿Acaso un juicio así confluya y confirme el estado real de la narrativa cubana contemporánea?

¿Los concursos nacionales creados fuera de La Habana son invadidos por un descreimiento sanguinario, ese que excluye lo que no nos parece genuino o valioso, por el simple hecho de perpetuarse lejos de jerarquías culturales, rumbos o escalas de promoción mucho más privilegiadas?

¿Cuánto provoca el hecho de inferir desde una subjetividad, capciosa a ratos, un proceso que necesita miradas más complejas porque refiere sobre una literatura que encuentra y propone expresiones generacionales y estéticas diversas?

Lo que me importa traducir protege asuntos más solemnes: el prestigio de un escritor, la variedad y tolerancia de criterios, el deslinde hacia los mapas irrefrenables de la geografía literaria nacional, incluso, a la de nuestro patio, con nombres imponentes y otros que intentan serlo.

La cita procura homenajear a una de las personalidades más trascendentales de la cultura y la historia de esta provincia. Autor de emblemáticos libros, renovador como pocos, con influencia no superada en la novela y el cuento en los últimos 30 años en la Isla. Las Tunas abre y cierra los ciclos fundamentales de Guillermo Vidal Ortiz. Nació aquí en 1952 e igual falleció en el sitio al que le dedicó sus mejores obras: Se permuta esta casa, Matarile, Confabulación de la araña, Donde nadie nos vea, entre otras.

Resulta justicia suprema reconocer el liderazgo y esfuerzo de la Uneac en el territorio para potenciar y legitimar proyectos de alta envergadura cultural, y la Jornada Guillermo Vidal es ejemplo irrefutable. Ya se anuncia la convocatoria para el año 2020, que entre sus variantes prevé la participación de los trabajos por vía electrónica, y se preparan, con meses de antelación, los fundamentos y acciones teóricas, provocando la necesidad de reconocer que este evento también debe ser patrimonio y responsabilidad de centros e instituciones tuneras.

Relevantes creadores cubanos ostentan tal premio, y sus textos, publicados por el prestigioso sello editorial Unión, coronan una exquisita colección atesorada por nuestras bibliotecas.

Una de las noticias más agradables que conocimos en esos días vino en voz de la viuda de Guillermo, Solangel Uña, que anunció la inminente publicación de tres novelas inéditas del que para muchos es el más grande escritor nacido en estos parajes.

Miriam, en nombre de la cultura

A propósito del Día del Trabajador de la Cultura, el 14 de Diciembre, 26 Digital comparte las vivencias de Miriam, y felicita a todos los que, desde cualquier escenario, tributan al quehacer artístico.

Las Tunas.- Es muy fácil encontrarla. Bastan un par de preguntas y ahí está… Apenas alza un poco la mirada del monitor para saludar y otra vez vuelve a perderse allá dentro. Tal vez a algún “confundido” le parezca que Miriam Rojas Chacón, por su profesión, es ajena al ajetreo de pensar y materializar los eventos culturales, pero nada más ilusorio, ella asiste al nacimiento y colorea el quehacer artístico de Las Tunas desde las conexiones digitales.

Al frente del área de Informática de la Dirección Provincial de Cultura carga sobre su “mouse” la responsabilidad de promocionar citas que surjan de la planificación o se gesten de repente. La Jornada Cucalambeana, por ejemplo, la saca de la cama a destiempo y le trastoca los horarios. Cualquier detalle que se salga de lo previsto lo sufre también con sentido de pertenencia. “Es bien difícil mantenerse al margen o delimitar responsabilidades, una es, de alguna manera, juez y parte de los procesos”.

Pero Miriam no siempre experimentó los alcances del arte detrás de una computadora. La Fiesta del Mar, a la orilla del puerto de Manatí, guarda mucha gratitud al desempeño de esta mujer modesta que no se atribuye tales logros.

“No soy de Las Tunas. Nací en Manatí y allí trascurrió una parte importante de mi vida. Del impulso de licenciarme en Español-Literatura me vino luego la pretensión de acercarme más a la cultura, de escapar de rutinas que no tenían mucho que ver conmigo.

“Tuve la suerte de ser la primera directora de la galería de arte de allí. El proyecto se materializó y yo asumí el reto sin pensarlo demasiado. Desde entonces supe cuánto deja una en cada desafío, actividad, gala, exposición. No se puede separar el trabajo de la vida personal, al menos no en la esfera de la cultura.

“De la galería pasé a ser especialista de Programas Culturales y finalmente asumí la Dirección Municipal de Cultura, una responsabilidad que exigió el máximo de mi tiempo y mi esfuerzo, pero que me formó como profesional.

“Es cierto que en aquella época comenzamos una investigación de las características socioculturales de algunas comunidades manatienses, las más pintorescas. El misticismo del Puerto, las leyendas, las tradiciones de los pescadores y la amplia gama de platos confeccionados a partir del fruto de la pesca nos impulsaron a institucionalizar un evento en el que confluyeran esas manifestaciones y pudiera cuidarse y mostrar tal idiosincrasia a los visitantes. Así nació la Fiesta del Mar y me enorgullece mucho que aún la repitan cada año”.

En el 2000 Miriam se mudó para Las Tunas y cruzó por primera vez las puertas de la Dirección Provincial de Cultura. Hace siete calendarios está en el área de Informática, desde donde defiende el talento local. Su equipo de trabajo se expresa a través de Tunarte, el sitio web. Con orgullo me habla de Teatro Tuyo, del Ánfora y otros eventos a los que, tristemente, les faltan impulsos.

Además de atender la red en su departamento, se encarga de prestar el servicio de Internet a todas las instituciones culturales y a escritores y artistas, otra cuestión que requiere cambios tecnológicos para optimizar los servicios. Esas deudas Miriam las carga como propias.

Me cuenta que cuando sus dos hijas eran pequeñas se cuestionó si era posible el desempeño laboral sin descuidar la familia, pero asegura que siempre encuentra el tiempo para hacerlo todo. Sus niñas hoy son dos artistas, la mayor compositora y la otra músico, siempre ataviada con su clarinete.

Miriam tiene una maestría en Estudios Socioculturales y más de 35 años de experiencia en el sector. Ella, en todos sus escenarios, ha aportado con creces a la cultura. 

Se pronuncian artistas tuneros contra la violencia

El coloquio Mujer innombrable dio comienzo a la Jornada por la No Violencia que desde el 11 y hasta el 14 de diciembre desarrolla el proyecto Tiempo de Mujeres, encabezado aquí por la cantautora Iraida Williams Eugelles, vicepresidenta primera de la Uneac en Las Tunas. A propósito del tema, 26 Digital conversó con la trovadora.

“Hace alrededor de dos años, en un evento de cantoras, conocí sobre la labor que realiza a nivel internacional la red de artistas que conforman la campaña Únete y me sentí inspirada a seguir esos pasos. Ese fue el antecedente para el surgimiento de nuestro proyecto, nacido en Las Tunas el pasado calendario.

“Anteriormente había realizado acciones de prevención, pero no de forma consciente. Ya con esa experiencia, me entregué a la tarea de aglutinar a personas de diferentes manifestaciones artísticas para hacer del arte un vehículo para el enfrentamiento a este problema social y sumarnos a la campaña Únete”.

“Además de la equidad de género, la justicia social y otros tópicos semejantes, que implican no solo a las mujeres, la iniciativa se pronuncia a favor del cuidado del medioambiente, la afrodescendencia, los derechos de la infancia y más aristas de la realidad, con actividades programadas durante cada mes”.

En esta ocasión la jornada contiene varias acciones. Entre las acaecidas durante la víspera estuvo la peña de decimistas Mujeres de sueño y piel, que aunó en la sede del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac) a poetisas como María Liliana Celorrio, Lucy Maestre, Odalys Leyva Rosabal, Marina Lourdes Jacobo, Xiomara Maura Rodríguez, Ana Rosa Díaz y Ana Pérez, con un quehacer destacado en el reflejo de las preocupaciones y sueños que competen a las féminas.

Otro de los espacios destacados en la agenda fue el Café de Artistas, que conduce la escritora y narradora oral Lesbia de la Fe, en el que se rindió honores al canal provincial TunasVisión, ante el advenimiento de su XX cumpleaños.

Además, el narrador oral escénico Maike Machado realizó un espectáculo desde su especialidad llamado Y hablando de mujeres, y en la noche el rapero Adrián Vega (D`Mente) ofreció su concierto Sembrando semillas, con mensajes positivos en contra de toda forma de violencia.

Para la tarde de hoy está previsto en el memorial Mayor General Vicente García González el concierto Mujer que inspira, con el protagonismo de la concertista Elvira Skourtis y el cuarteto Sultasto; también una exposición colectiva de mujeres creadoras en la Uneac y la gala por el aniversario XX de TunasVisión, que será en la noche en el centro cultural Teatro Tuyo.

“No descansaremos en este quehacer. Como parte del proyecto hemos ido a varias comunidades y ha sido satisfactorio el intercambio con el público a la hora de dialogar sobre el tema. Ya se nos han sumado otras instituciones como la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y el teatro Tunas, pero queremos ampliar el diapasón, estrechando lazos con grupos de otros sectores de la sociedad que también tienen un trabajo serio en ese sentido”, añadió Eugelles.

La cultura cubana a través del lente

Las crónicas de Cuba es el último capítulo de uno de los proyectos más ambiciosos, hasta la fecha, del artista francés JR. Este proyecto es parte de una serie de murales titulada Crónicas, que comenzó a fines de 2016, cuando el artista inspirado en el trabajo del mexicano Diego Rivera, se propuso representar a un vecindario entero a través del arte y la fotografía.

Laura Arañó Arencibia, curadora del Museo Nacional de Bellas Artes se refiere a las características de este proyecto.

«El artista se llama JR, es un artista francés que ha estado en varias ocasiones en Cuba, este es el tercer proyecto que hace acá, y es el último de una serie de grandes murales fotográficos. Estos son como retratos colectivos de memoria de determinadas ciudades y espacios.

«En el caso de Cuba y, a diferencia de los demás murales, este es de todo un país, el soporte sobre el que trabaja el artista es la fotografía, pero es una fotografía que instala en espacios públicos, a gran escala, como un grafitti fotográfico, donde incluye a personas de distintas profesiones y culturas, de manera tal que sea un retrato lo más cercano posible de la sociedad cubana.

«Pasamos por Santiago de Cuba, Guantánamo, Bayamo, Las Tunas, luego vamos a Camagüey, Sancti Espíritus, Villa Clara, Cienfuegos, Pinar del Río y La Habana, es decir que son casi todas las provincias.

«JR ya había estado antes en el país en las dos últimas ediciones de las Bienales, además cada uno de estos murales viene con una aplicación que cuando la cámara del teléfono móvil escanea el rostro en la fotografía sabe los datos de la persona y la historia con la que ellos querían ser representados en la obra».

El artista ya tiene una trayectoria de trabajo en Cuba, pues en mayo del 2012 colaboró con José Parlá, en la realización de murales enormes en la capital, donde fotografiaron y grabaron a más de 25 personas mayores que habían vivido la Revolución Cubana, creando retratos a gran escala que se entrelazaron además con escritos y pinturas caligráficas.

Este gran mural se prevé que esté listo para finales del próximo año en el Museo Nacional de Bellas Artes en La Habana.

Saymi quiere dejar su huella literaria

De tanto ver y devorar libros, a los diez años empezó a escribir su propio relato de la vida, de su vida. Dispuso lápiz y papel y redactó un diario porque sintió la necesidad de contar. Así nació Saymi K. Torres a la literatura, al oficio de escribir, al empeño de relatar, de ser cronista de “sus cosas” y de su tiempo, de su ciudad, de su gente. Conversamos hace un tiempo,  apremiadas por las urgencias de la vida y el trabajo: andaba ella envuelta en sus responsabilidades como vicepresidenta de la Asociación Hermanos Saíz en Las Tunas y los preparativos del evento literario Portus Patris, en el municipio de Puerto Padre.

Ahora que escucho la grabación y transcribo me sorprende cuánto contó en solo minutos, Saymi tiene mucho que decir, una manera de ilustrar cuánto tiene también por escribir.

-¿Cómo descubriste el mundo de la literatura y de la escritura?

El primer paso para empezar a escribir es la lectura. Desde niña leía, leía mucho; mi madre tenía un librero enorme que en ese momento me parecía algo increíble ¡una cosa muy grande! y empecé a leer muy pronto, de hecho mi madre me enseñó antes de empezar la escuela y empecé a leer todo lo que caía en mis manos.  A veces leía cosas que no eran adecuadas para mi edad, pero bueno esa sed de saber y de leer fue lo que me impulsó  a, en determinado momento, sentir esa necesidad de escribir. Y comencé escribiendo diarios, sentía que necesitaba narrar cosas: lo que me pasaba, lo que sentía… ponerlo en el papel de alguna manera.

Poco tiempo después sus textos cayeron en las manos de la poetisa puertopadrense Nuvia Estévez: «Ella me dijo: Ahí está la madera del escritor, la tienes, pero necesitas todavía perfeccionarla y buscar. Y al final creo que es eso: es un proceso de búsqueda en el que uno se consagra y termina exponiéndose al desnudo frente a los lectores, de eso se trata, de un proceso de búsqueda interna.

-¿En qué momento exacto de tu vida te encontraste como escritora?

-Bueno, tengo que decir que el término escritora es un término que respeto mucho y yo no permitía que me llamarán escritora. Decía: “Hasta que no tenga un libro publicado, hasta que no tenga mi obra valor literario pues no voy a permitir que me llamen escritora”. Entonces cuando me presentaban como escritora yo decía: “Yo soy una muchacha que escribe, no soy una escritora, soy una muchacha que escribe”. Comencé a sentirme como escritora hace muy poco. Pero la literatura en serio me la estoy tomando desde hace unos 5 ó 6 años, o sea que soy muy joven en el mundo de las letras.

-Narrativa y poesía, ambos géneros consagran tus textos…

-Comencé escribiendo cuentos breves, no me gustaban mucho, de hecho los tengo ocultos ¡no dejo que nadie los vea! Pero después la poesía me atrapó y creo que fue esa magia que tiene la poesía, esa musicalidad oculta, esas metáforas, esas imágenes que guarda la poesía lo que me cautivó.

Está a punto de salir mi primer libro “Sepia”, un libro de poesía para adultos que viene siendo como un ejercicio de exorcismo. Le cuento al lector mi infancia, cosas de familia…cosas que me marcaron como persona y escritora a lo largo de mi vida.

Una vez que Saymi puso punto final a “Sepia” nació “El mundo de Pablo” o “Mi hermano Pablo” (aún está por definir el título para su publicación en el 2020), obra merecedora del Premio de literatura infanto- juvenil Principito 2019.  Y aunque el libro nació de la adversidad  es un retrato de amor y esperanza, «una compilación de las travesuras y de las historias divertidas que suceden en mi casa con mi niño», declara la autora.

-¿Cómo abordar un tema tan difícil como la enfermedad en la infancia?

-Yo tengo un nene que tiene necesidades especiales. Es un niño que tiene una lesión estática del sistema nervioso central pero es un niño muy feliz y yo quería escribir un libro feliz. Porque  adentrándome en este mundo, buscando  a los niños con necesidades especiales, viendo lo amorosos  que pueden ser, las enseñanzas que te transmiten como seres humanos que son y defendiendo sus derechos a tener una familia, a tener apoyo, a tener comprensión …pues entonces surgió este libro.

Creo que la literatura en sí lleva mucho estudio, mucho esfuerzo. Alguien decía que una página que se lee fácil es porque ha costado mucho trabajo escribirla.

-¿Qué esperas encontrar, entonces, en el mundo de la literatura y entregarle a los lectores a través de tus libros?

-Creo que el objetivo final de todos los escritores es que el público reconozca su obra, que el público se sienta identificado con su obra. Poder poner una marca en la persona que lee tu libro, poder compartir una experiencia, un sentimiento, una visión del mundo. Y al final ese es también mi objetivo. Lo que espero de la literatura no son premios, lo que espero es que un día en una calle, una madre y un niño me paren y me digan: “leí tu libro y nos gustó mucho”; una joven, me  detenga y me diga: “leí tu libro y me encantó, me sirvió, me ayudó”. Ese tipo de cosas es la que espero de la literatura.

El poeta de la Generación del Centenario

Raúl Gómez García, Nace en La Habana el 14 de diciembre de 1928 en Güines provincia de La Habana y muere en Santiago de Cuba en 1953. Desde su adolescencia colaboró con publicaciones estudiantiles y regionales y emisoras radiales, así como en actos cívicos, con el ánimo de divulgar las ideas redentoras que desde niño le fueron transmitidas por su familia descendiente de mambises.

Hijo amoroso, entusiasta del deporte, apasionado por la poesía, la filosofía, la historia, nació con una vocación de comunicador, que los estudios y la temprana práctica, perfeccionaron. Sus padres Alfredo y Virginia eran naturales de Güines pero por aquella época residían en la capital. Al cumplir Raúl 8 años la familia regresa a Güines porque había muerto el padre víctima de una dolencia, por lo que Raúl pasa la primaria en escuelas de La Habana y Güines. A los 14 años matricula en el Instituto de Segunda Enseñanza aquí se destaca como deportista y también por su gran facilidad para escribir, cosa que lo hace colaborar con el periódico «El Estudiantil» donde denuncia los diversos problemas que sucedían, así fue como acusó al entonces director del Centro por su actitud inmoral de ventas de notas, abusos con los profesores y empleados y también con los alumnos.

En 1947 fue inminente su expulsión del plantel. Su hermano César logra tramitarle el traslado para el Instituto de la Víbora. Éste llega con un expediente académico notable y concluye el Bachillerato en el curso 19471948.

Matricula Derecho en la Universidad y permanece en la misma 2 años, ya que trabajando como maestro sustituto en el Colegio Baldor descubre que su verdadera vocación era la Pedagogía, la que cursó 2 años, quedando interrumpida al participar en la acción del Moncada.

Celebra Las Tunas Festival de Música Popular Barbarito Diez

Presentaciones artísticas y espacios teóricos confluirán en esta ciudad y el municipio de Manatí durante la XV edición del Festival de Música Popular Barbarito Diez, que comienza hoy y terminará el 4 de diciembre en el cumpleaños 110 de su figura inspiradora, considerada La voz de oro del danzón.

Niliam Rodríguez Escobar, directora del Centro Comercializador de la Música y los Espectáculos en la provincia de Las Tunas, dijo a la Agencia Cubana de Noticias que el evento teórico está caracterizado por la presentación de ponencias, como es tradición, y la emisión de un documental, de la realizadora Dalgis Román, que recoge el paso de Barbarito Diez por el telecentro provincial TunasVisión, próximo a cumplir 20 años de fundado.

Además, el guitarrista concertista Félix Ramos Acosta, uno de los organizadores del evento, confirmó la realización de un panel en el que personalidades de la cultura que han estado presentes a lo largo de estos 15 años de homenaje al famoso cantante, cuenten sus impresiones sobre la necesidad de inmortalizar la obra de Barbarito a través de espacios como este.

Por otra parte, hace solo unos días Pablo Diez Junco, el hijo y director de la orquesta que honra el nombre de Barbarito Diez, anunció al diario Granma que con el desarrollo del festival, la agrupación comenzará una jornada de conmemoración al cumpleaños 110 de su padre que se extenderá durante todo un año.

La orquesta danzonera Cubaclamé, conformada por jóvenes artistas que interpretan los ritmos tradicionales cubanos con una sonoridad fresca renovada, junto a la Barbarito Diez protagonizará un bailable en el parque Vicente García, en esta ciudad, mientras que el Órgano Tradicional, y otros exponentes del danzón y el bolero tendrán presentaciones en diferentes espacios.

En el municipio de Manatí, donde el cantor residió desde los cuatro años de edad, se realizará una gala homenaje el propio día 4 de diciembre, que incluye un baile de honor y la entrega de reconocimientos.