Chaparra, verde rincón
de Cuba, la Patria grande,
deja que mi verso te ande
las venas y el corazón.
Me pierdo en la ebullición
de tu vorágine y quiero
echar el grito sincero
que mi pecho desamarra:
¡Que vivas siempre Chaparra,
y el pueblo de Cuba entero!
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| Por:
Graciela Domínguez Fonseca. |
1- Distribución urbanística y poblacional. El Batey.
Constituye
El Batey el centro del pueblo.
Aquí se levantaron las primeras edificaciones civiles con
su primer grupo de inmuebles domésticos con un criterio
armónico: se asentó mayoritariamente las familias
blancas, muchas de ellas de cuello y corbata (trabajadores de
oficina).
La
llegada del ferrocarril era sinónimo de algarabía
para casi todos los vecinos, forasteros, comerciantes, despedidas
de familiares, y la corriente eléctrica dejó sentir
sus beneficios en la locación urbana, pues la zona rural
no participó de la misma.
Principales
edificaciones levantadas en El Batey.
1 |
Central
azucarero. 1901
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1901 |
2 |
Imprenta
“La Nueva Era”. 1905 |
1905 |
3 |
Hospital
“Chaparra”. 1907 |
1907 |
4 |
Club
Chaparra. 1907 |
1907 |
5 |
Club
Unión Chaparra. 1907 |
1907 |
6 |
Casa
biplanta para químicos golondrinos. |
1909 |
7 |
Primer
Hotel Chaparra. 1910 |
1910 |
8 |
Departamento
Comercial. 1919 |
1919 |
9 |
Iglesia
Católica. 1919 |
1919 |
10 |
Lavatín.
1919
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1919 |
11 |
Terminal
de Ferrocarril. 1919 |
1919 |
12 |
Correo. |
1919 |
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El barrio de los Americanos.
Ubicado
con el sentido opuesto del Batey, es decir hacia el Norte, la
generalidad de sus casa son de madera y tejas, sólo algunas
con muros de ladrillos provistas de grandes ventanas y espaciosos
jardines. En esta área quedó enclavado el Club Orquídea,
el campo de tenis, el chalet del Administrador del Central y,
para 1925 la inauguración del Colegio José de la
Luz Caballero.
Era
una barriada exclusiva destinada además del Administrador
a otros altos jefes y funcionarios de la Chaparra Sugar Company.
Pueblo Viejo.
Se
dice, por trasmisión oral que este nombre obedece a que
muchas casas de aquí se construían con vagones de
caña inservibles, en general existían algunas casas
con los más variados componentes constructivos (cartón,
zinc, madera) en puntos como San José, Jamaica, Arizona,
etc.
Vale aclarar que también
existían viviendas de mayor confort destinadas a algunos
colonos y comerciantes procedentes del Líbano, igualmente
en esta barriada se levantaron los míseros barracones donde
se alojaron los inmigrantes negros caribeños, que fundamentalmente
a partir de 1920 vinieron a trabajar como braceros ya fuese en
las colonias particulares, como en las de la Compañía.
2- Principales tradiciones festivas de la localidad.
Los
carnavales de 1920. La
primera noticia que tenemos de los carnavales nos llega a través
de la publicación periódica local “El Eco
de Chaparra” perteneciente a la imprenta “la Nueva
Era”, de Antonio José Cabrera.
Se
nos informa aquí en torno a esta celebración los
días 27 y 28 de marzo de 1920, cuya referencia histórica
es la fiesta dedicada a San José, Santo Patrón de
Puerto Padre, el día 19 de marzo.
Los
patrocinadores de este evento fueron Caridad Molinet y Enrique
Soriano. El mismo contaba primero de un certamen de belleza, que
se desarrollaba en el Club Chaparra, con jóvenes afiliados
a este, es decir con muchachas pertenecientes a la “Mejor
Sociedad Chaparrera”.
Luego
que el jurado – formado por miembros del Club Chaparra emitiera
sus votos, la Reina elegida con sus Cuatro Damas de Honor, las
paseaban en un auto por el pueblo para darlas a conocer.
Se
lee al respecto:
… cuatro automóviles arribaron a la escalinata de
la mencionada Sociedad. Su majestad Enriqueta I, del brazo del
señor Enrique soriano, mantenedor de las fiestas, siguiéndole
la Primera Dama Señorita María Tereza Dominisis
acompañada del señor Lucas Sainz Bolívar,
maestro-director anterior, …
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Seguidamente también se puede leer:
… La Segunda dama, Señorita Leocricia Casañas
del brazo del señor Enrique Páramo; la Tercera Dama
señorita Antonia María Machín daba el brazo
al señor José L. Morell y la Cuarta dama, iba acompañada
del brazo del señor Argelio Batista…
Hecho
el recorrido, ya una vez en la selecta sociedad, se llevará
a efecto la coronación en el escenario de esta. Posteriormente
la Banda del Tercio Táctico de Holguín, invitada
al Concurso ofreció un repertorio musical que invitaba
la baile de la noche.
El
brindis se hacia generalmente con dulces y refrescos. Hasta donde
se sabe, en esta festividad no hubo conga, ni comparsa, como sí
sucedió posteriormente en este tipo de fiesta, quizás
influya en esto, el carácter esencialmente elitista de
estos festejos.
La
participación popular era muy escasa, a pesar de que al
día siguiente de la coronación se programaban actividades
recreativas de más amplia apertura. Muchas personas sólo
se acercaban para presenciar diferentes actividades como: torneo
de cintas, carreras de saco, de bicicletas y el concebido paseo
de carrozas.
…
El domingo día 7 empezaron los festejos populares. El primer
número del programa no pudo cumplirse por la mañana,
debido a que los festejos del sábado se extendieron hasta
casi el siguiente día…
Posteriormente se afirman : por la tarde a la una empezaron carreras
de saco integradas por conocidos jóvenes de nuestra mejor
sociedad.
El
paseo de carrozas se desarrollaba por el Paseo del Batey, como
lo muestra la foto, en la cual se aprecia un tramo de color blanco
con la Reina y sus damas y detrás la maqueta de un Central
con sus dos chimeneas; todo esto tirado por un tractor debidamente
engalanado con su respectivo conductor.
La
sociedad de color cubana a su vez desplegaba sus festejos carnavalescos.
Ubicada en la calle 4 del Batey, celebró el primero el
25 de febrero de 1922, con un baile de disfraces en el cual se
apreciaban gitanos, indios, sultanes, etc: cursaban invitación
a las saciedades homólogas de Puerto Padre y Delicias y
en esta ocasión invitan a un periodista gibareño,
llamado “señor Quintana”. Para
los niños se dedicaría la tarde, se comentaría
a propósito:
…diversos
trajes de disfraz, pudimos admirar, entre ellos la de los graciosos
niños apaches, de pajes, de muerte, de mariposas, de caballero
antiguo (…) de uncle San Liborio respectivamente…
Todo
esto contaba con su brindis de dulces y ponches. La revista Chaparra
Social del mes de marzo de 1922 publica un artículo sobre
El Carnaval en el que se informa cómo un grupo de jóvenes
de la “mejor sociedad” ha organizado, para despedir
la “retirada de la temporada del mono” un proyecto
de paceos de carrozas extensivos hasta Delicias y Puerto Padre.
Dice la revista Chaparra Social:
Así
fue que ayer por la tarde gozamos de unas horas de bullicio y
entusiasmo, al admirar las lindas carrozas que a semejanza de
canastas repletas de fragantes flores, paseaban congestionadas
de encantadoras señoritas que lucían preciosos trajes
de disfraz.
La
lista de jóvenes estaba encabezada por Lolita Díaz,
Tita, Didima Peralta, Antonia María, Ana Rosa Machín,
María y Candida Valbuena, Juana Concha Cabrera, María
Peña, Mercedita Fuentes, Nena Díaz, Ansia Gutiérrez,
Lolita, Pepa e Inocencia Laffite, Blanca y Florangel Pérez,
Amada y Blanca Albuín y Blanca Estrella González. Como
se puede apreciar no hay referencia alguna a Congas, ni Comparsas
en estos festejos, así como tampoco de un ambiente básicamente
popular.
No
obstante se conoce por otras fuentes que la Conga desde los primeros
años republicanos aparecía con sus toques en la
víspera de las festividades de Santa Bárbara y San
Lázaro en el mes de diciembre, su presentación más
formal ocurrió en 1917, al calor de los festejos patrocinados
en el marco de la República Neocolonial, por la Guerra
de la Chambelona. También
se sabe que se dejaba sentir en las Fiestas de Fin de Zafra y
Fin de Año.
Las
verbenas o tómbolas.
Estas
tenían, a diferencia de los carnavales un carácter
más popular. Las mismas eran organizadas según los
intereses de los patrocinadores, generalmente con fines benéficos
tales como: atención a enfermos, construcciones de escuelas,
carreteras o espacios públicos como el Parque de Pueblo
Viejo. En tal sentido no tenían una fecha especifica para
su celebración.
Los
más renombrados eran los que se organizaban en el Paseo
del Batey y en el Parque de Pueblo Viejo. Para lograr su éxito
se creaba una comisión con el fin de distribuir las distintas
tareas y organizar mejor las fiestas.
Paseo
El Batey.
A
ambos laterales se colocaban los quioscos de comidas, el bazar
de diferentes artículos, la Casita Criolla, el Pozo de
la Suerte, los puestos de frutas, dulces etc. Los Quioscos eran
puestos específicos de venta de alimentos como dulces,
frutas, sándwich, helados etc. Los dependientes para estos
servicios gastronómicos vestían debidos uniformes
con delantal y gorros. Por estas características resultaban
pintorescos y atractivos, es decir ayudaban a vestir la festividad.
El bazar era creado con artículos y productos adquiridos
a menor precio para la obtención de mayores ganancias.
Se ubicaban en un bombo los nombres de los diferentes objetos
y se fijaba una cuota por el derecho a extraer un papel; por cuanto
quedaba reservada la posibilidad de ganarse un premio.
Por su parte la Casita Criolla se especializaba en las ofertas
de lechón asado, congrís, arroz con pollo, tostones,
yuca con mojo, fufú de plátano con chicharrones
dentro, etc. Igualmente un grupo de colaboradores se encargaban
de su buen funcionamiento.
El pozo de la suerte resultaba un quiosco de paredes altas, cuyos
intereses no se podían ver desde afuera. Dentro se colocaban
objetos económicos o baratos para ser extraídos,
al efecto se disponía de una vara de pescar con un cordel
– previa compara de un ticket de participación –
la cual se introducía dentro del espacio señalado;
la persona localizada dentro del pozo se encargaba de escoger
el articulo, casi siempre con carácter jocoso.
Los
quioscos de dulces y frutas laboraban con frutas en temporadas
de estas y los dulces por lo general con los que ya habían
pasado de estación, gozaban de mucha atracción sobre
todo para los niños.
A
estos se sumaban los quioscos que expedían vinos, bebidas
fuertes, refrescos, muchos de los cuales mantenían el Tiro
con Argolla. También
en este Paseo del Batey se podían apreciar las ventas de
flores por muchachas de agradable apariencia, ya fuese con su
canasta caminando, o en puesto determinado, sin olvidar la venta
de besos, por jóvenes escogidas en una verdadera atmósfera
de disfrute y regocijo. No
falta a esta cita el personaje de La Gitana o sea una mujer vestida
como tal y especializada en la quiromancia y/o la cartomántica.
La
Actividad Bailable.
Para el despliegue de la misma se seleccionaba el portal del Departamento
Comercial, ubicándose la orquesta al centro, y a un lado
las personas de piel blanca, mientras que al otro, la de tez negra,
estos límites no podían transgredirse: la orquesta
podía ser previamente de Puerto Padre, Holguín,
o la propia “Carabina de Ases” de la localidad.A su
vez en Pueblo Viejo, también se desarrollaban las Verbenas,
una de las más mencionadas fue la organizada por Antonio
Reyes, propietario de una bodega, junto a los hermanos Robles,
en las calles 3 y 6.
Aunque se mantenían las diferencias raciales, no se reporta
la existencia de sogas de baile, como sí en El Batey. Los
disfraces fueron diversos según la imaginación y
creación popular: enanos, osos y de manera festiva –
para un bebedor conocido, la ropa de un bebé y una botella
de ron preparado como si fuese un biberón en un automóvil
que simulaba un coche infantil.
Aquí
se consignaba el juego del Palo Encebado con premio, al igual
que el Puerco Encebado, Corridas de Cintas para ensartar argollas
con respectivos premios.
Se
registra la Comparsa, conjuntamente con otros bailadores disfrazados
de diversos animales y pintando diferentes instrumentos musicales
para la emisión de varios sonidos. Con
los conocimientos generales mediante este trabajo podemos ofrecer
una mejor respuesta a los planes de estudio del MINED, así
como a cualquier investigador, estudiante y trabajador que se
interesen por el tema.
Análisis
Técnico-Económico y aporte social.
Con
este trabajo se beneficia en primer lugar el Museo, pues a través
de él se rescata parte del patrimonio intangible de la
localidad como: gustos, tradiciones, costumbres, etc. También
el sector estudiantil en sus planes de estudio en la asignatura
de Historia de Cuba.
Por otra parte la Casa de la Cultura,
en la medida en que puede revitalizar las tradiciones festivas
de la localidad. Aspiramos a que en la celebración del
Centenario de Chaparra, se desarrollen las Verbenas Gigantes,
una en El Batey y otra en Pueblo Viejo, donde se pongan en práctica
los resultados de este trabajo. |