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Cuentan que
una bella india llamada Chaparra vivió en este sitio,
recorría los bosques y engalanaba su cuerpo con flores
silvestres. Frecuentaba el caudaloso río y se bañaba en
sus cristalinas aguas. Era la admiración de la tribu.
Un día enfermó gravemente y la tristeza embargó a
todos. Poco tiempo después murió y su cuerpo fue
enterrado en el bosque donde había nacido, muy cerca del
río. Desde entonces este paraje se llamó Chaparra. Esa es
la leyenda. La realidad es que el vocablo Chaparra es de origen vasco o
vascuence, lengua hablada por los naturales de la provincia
española de Vizcaya y de los pobladores del departamento
francés de los Bajos Pirineo. Se escribe TXAPARRA y significa
mata, árbol o arbusto. También coche de caja ancha y poco
elevada usado antiguamente.
Este nombre identifica a su vez a la encina o roble, árbol de
poca altura y poblado de ramas, cupulífero, que produce bellotas
y cuya madera muy dura y compacta. En otras publicaciones que hemos
consultado igualmente se afirma que es una especie de encina.
En el “Diccionario provincial casi razonando de vozes y frases
cubanas”, se recoge que el chaparro (nombre sustantivado masculino) es
un árbol o arbusto de sabana, ramoso, linda madera color
castaño oscuro, dura, fibrosa, grano bien fino, identificado con
el nombre científico de Curatella Americana Lin.
En la enciclopedia “Sopena”, editada en Argentina, está
registrada Chaparra, proveniente del vasco con el significado de encina
o roble como principal acepción. Mata baja y muy ramosa. Arbusto
malpigiáceo de la América Central, de ramas nudosas,
flexibles y resistentes, propias para hacer bastones.
Chaparra –según la misma fuente- es un distrito de la provincia
de Camaná del departamento de Arequipa en el Perú, a la
vez que El Chaparro constituye un municipio de Venezuela en el distrito
de Arequipa, del estado de Anzuátegui y Chaparral también
un municipio de Colombia en el departamento de Tolima , cerca del gran
nevado de Huila.
En la enciclopedia “Sopena”, editada en Argentina, está
registrada Chaparra, proveniente del vasco con el significado de encina
o roble como principal acepción. Mata baja y muy ramosa. Arbusto
malpigiáceo de la América Central, de ramas nudosas,
flexibles y resistentes, propias para hacer bastones.
En el “Diccionario botánico de la Editorial Labor”, publicado
bajo la dirección del doctor P. Font Quer se recoge que chaparro
proviene de Chaparra y este del vascuence azbarria, derivado de abarra,
encina o roble. Mata de muchas ramas y poca altura.
El eminente sabio Juan Tomás Roig y Mesa, en su “Diccionario
botánico de nombres vulgares cubanos”, clasifica al chaparro
como un árbol silvestre de sabana, con las mismas
características descritas anteriormente por Esteban Pichardo,
agregando que pertenece a la familia de las Dileniáceas.
Se evidencia así la procedencia de este vocablo, traído a
nuestras tierras por los colonizadores españoles, identificativo
de una especie de arbusto similar a la encina o roble, clasificado por
los más destacados botánicos cubanos y conceptuado en una
enciclopedia Argentina como originaria de América Central.
Sus características morfológicas de escaso porte y
cupulífero, ha dado lugar a que constituya sinónimo de
pequeño e identifique a objetos o personas de poca talla, gruesa
y rechoncha. De ahí achaparrado, achaparrarse, chaparrito, etc.
El hecho de que ese nombre lo lleven además diversos pueblos o
comunidades de América del Sur, distritos y municipios de
Perú, Venezuela y Colombia constituyen evidencias palpables de
la procedencia del vocablo y de su acepción, que sirvió
en esta parte del mundo, para identificar diversos lugares más
tarde convertidos en pueblos o ciudades, respondiendo a la toponimia,
por la existencia del curioso árbol.
En Chaparra, o en lo que hoy constituye el municipio de “Jesús
Menéndez”, existen más de cincuenta sitios con nombres de
plantas: Consejos Populares, barrios, comunidades, asentamientos
poblacionales, caseríos, etc. Se aprecia el uso común de
ellos, por lo que nuestra geografía sustenta profusamente los
nombres de las más diversas especies de la variada y rica flora
de Cuba.
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