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Esta
evocación es un viejo proyecto que
consiste en descubrir los atributos misteriosos
de su personalidad y de su voz inconfundible,
entre mil. Nunca envejeció. Aunque
el tiempo cumplió su misión
de desgaste, jamás pudo opacar la
lucidez de símbolos y metáforas,
de insomnios y años de trabajo y
más trabajo.
Hizo suyas centenares de palabras dedicadas
al amor, a la patria, a las lindas cubanas,
a todo lo humano. las excelencias de afinación,
fraseo y métrica, permitieron que
sus interpretaciones, aunque fueran de una
misma obra, resultaran diferentes. Algunas
de estas características pueden ser
comunes a otros vocalistas, sin embargo
el logró un estilo peculiar: cantar
a lo Barbarito.
La textura de su música prolonga
varias fibras de nostalgia y llega plena
de sensaciones nuevas y revitalizándolas.
Por sus dotes excepcionales impidió
que innumerables composiciones del repertorio
popular quedaran en los archivos del silencio.
Luis Carbonel, un artista de indudable rigor
lo distinguió como una de las voces
más frescas, tiernas y expresivas
de nuestro cancionero, que supo captar la
gracia, la cadencia rítmica, el fraseo
sonoro, lo típicamente criollo de
la cubanía. |
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