Por: Belsy Ruiz Saiz
José Manuel Pérez Hernández
Según testimonios de algunos veteranos de la Guerra de Independencia expresados a una publicación de Victoria de Las Tunas de 1948, el cuarte l estaba protegido por una cerca de malla alambrada cruzada, bien tupida y una hondísima zanja que dificultaba su acceso.
Manuel Piedra Martel 1 lo describe así: “Era [ ... ] de sólida construcción, de mampostería [ ... ] lo rodeaban por su izquierda y fondo un foso, una recia alambrada de púas, tenía tambores en las esquinas y era inaccesible por su derecha a causa del lodazal del arroyo Ahoga Pollos [ ... ] ” 2
En el Archivo Histórico Provincial existe una foto de un grabado de la época (fig. 1), según el cual el inmueble tuvo códigos coloniales representados por los techos a cuatro aguas, recubiertos con tejas criollas, puntal elevado, fachada compuesta por ventanales de barrotes lisos y dintel de madera sobre las mismas, el acceso jerarquizado por una marquesina formada por columnas del orden toscano sobre las que descansa la cubierta de ésta, rematada por pretil liso con pilastras adosadas a la cornisa.
No se ha podido precisar el año exacto de la construcción del cuartel mencionado, no obstante se conoce que existió solo hasta 1897, fecha en que la fortificación quedó destruida por las tropas de Calixto García durante la toma de la ciudad. Al respecto escribió Frederick Funston:
“ [ ... ] la columna encargada del ataque directo a la plaza la formaban mil ochocientos hombres al mando inmediato del general García [ ... ] alborada del día 29 [ ... ] a 400 yardas de nuestro frente y 35 pies más abajo se levantaba el Cuartel de Caballería, [ ... ] los coroneles Menocal y García estuvieron mucha parte del día junto a los cañones por fin aquel dio la orden de abrir fuego sobre el Cuartel de Caballería [ ... ] dudamos de que hubiera disparado [ ... ] contemplamos un espectáculo asombroso: una parte del muro de ladrillo había sido derribada quedando una abertura que podía dar cabida a un camión de buen tamaño [ ... ] una nube de polvos y fragmentos de la pared se levantó a cincuenta pies de altura y cayó como una lluvia sobre el techo [ ... ] los que se guarecían tras las obras preparadas, en la loma junto a la casa del cura, vieron enfrente, blanquear los muros del Cuartel de Caballería.” 3 Siguiente...
|