1895
20 de marzo – (...) Las noticias recibidas de Holguín
decían se había presentado en Victoria de Las
Tunas, antes del vencimiento del plazo señalado en
el bando del Gobernador General, los señores Varona,
padre e hijo, procedentes de su finca... En Nuevitas circularon
noticias de haberse alterado el orden en Victoria de Las Tunas,
no habiéndose posteriormente ni confirmado ni negado.
8
de abril – El coronel Francisco Varona Tornet con 30
hombres aproximadamente atacó el poblado de San Miguel
de Nuevitas, al norte de Camagüey. Eran las cinco de
la tarde cuando se produjo la acción contra la Casa
Cuartel de aquella localidad donde se radicaba la guardia
civil. El enemigo mandó por el sargento Hemeregildo
Martínez, perfectamente atrincherado, hizo frente a
los insurrectos bizoños y mal armados. En la primera
descarga cayó muerto el heroico Panchín Varona
y su ayudante Felipe Alvarez. Los cubanos tuvieron que retirarse
hacia los montes de Las Tunas.
10
de abril: (...) El Gobernador Militar de Puerto Príncipe
anunció el día 1ro del corriente mes, que a
las tres de la tarde del día anterior le telegrafió
el Comandante Militar de Victoria de las Tunas, diciendo que
había batido una partida de más de 60 hombres
montados, mandados según se decía, por un tal
Capotes...
10
de abril 1895: (...) En telegrama del Gobernador Militar de
Puerto Príncipe, el Comandante Militar de Victoria
de las Tunas, provincia de Santiago de Cuba, participaba que
había batido una partida compuesta de 500 hombres a
la cual puso en precipitada fuga hacia las Arenas. La fuerza
persiguió tiroteando al enemigo durante el trayecto.
Se cree que dicha partida fuese la que merodeaba por Becerra
(...) El Comandante Militar de Victoria de las Tunas ha dado
parte de que la columna del teniente coronel Salgado, salió
de Holguín y batió los insurrectos en el Martillo,
distantes dos leguas del pueblo de San Andrés, siguiendo
sobre Calabazas, donde los enemigos iban a reunir las partidas.
10
de abril 1895: Las partidas de Victoria de Las Tunas, que
manda Capote, se formaron en Cauto los primeros días
del mes de marzo; desde aquella fecha se corrieron hacia las
Tunas según unos buscando modo de posar al Camagüey
y según otros huyendo de la aglomeración de
fuerzas (...) El mismo día 4 se supo aquí, por
cartas de Vuelta Arriba, que por Victoria de las Tunas se
había levantado una partida de siete hombres mandada
por Manuel Martínez Robles (...) Las fuerzas de Guáimaro,
que habían llegado hasta Tunas, regresaron a aquel
punto, en vista de no haber encontrado a nadie y haber llegado
a Tunas una columna procedente de Puerto Padre (...) El general
Salcedo comunica también que el 30 se presentaron a
la vista de Tunas, las fuerzas enemigas, saliendo el capitán
Valera con fuerzas a sus órdenes haciéndolas
retirar y causándoles un muerto y tres heridos.
20
de abril 1895: El Comandante General publicó una alocución
general a todos los habitantes de Holguín, Tunas, Bayamo,
Jiguaní y Manzanillo, donde advierte lo siguiente:
(...) vengo dispuesto sí a perseguir, con las tropas
a mis órdenes hasta los centros más escondidos,
a los rebeldes; a esos que os engañan para arrastraros
ciegos en apoyo de su debilidad, porque sin vosotros, sin
engañaros como tratan, se quedarían, solos,
y pronto se quedarán, tan pronto como llegue a vosotros
la luz de la razón, acreditada por la lealtad de mi
conducta (...) Terminó su alocución diciendo:
habitantes de Holguín, Tunas, Bayamo, Jiguaní
y Manzanillo no os dejéis engañar de ningún
modo; Llegad hasta mí cuando queráis y como
queráis; directamente y cuanto más pronto mejor,
y os convenceréis a mis primeras palabras de lo que
os anticipa por escrito vuestro Comandante General -J uan
Salcedo.
30
de abril – Entre Tunas y Holguín se encontraban
el día 20 las partidas de Irene Rodríguez, Ningo
Meriño, Esteban Tamayo, Rabí, Mendieta y Aguilar.
Irene Rodríguez con 40 hombres ha tenido varias escaramuzas
con la columna del general Salcedo, Ningo Meriño Mandaba
25. Las de Rabí, Mendieta, Tamayo y Aguilar tenían
unos 40 hombres. Además de las partidas anteriores,
merodeaba con un centenar de individuos, el bandido “Matamoros”
y unos cuantos jefes que a éste obedecen con pequeños
grupos de 8 – 10 hombres cada uno.
20
de mayo – (...) Se asegura que las partidas de insurrectos
que merodeaban por la jurisdicción de Manzanillo, se
han corrido hacia las jurisdicciones de Jiguaní, Tunas
y Bayamo, y que se han unido al cabecilla Máximo Gómez,
que se encuentra en la orilla del Cauto, reconcentrando sus
fuerzas, para dirigirse por el camino de Tunas.
Junio
de 1895 – Entró el general Máximo Gómez
en Las Tunas, con sólo 20 hombres, incorporándoseles
80 de este territorio, con los que ya sumaban 100 sus fuerzas.
El 6 cruzó el río Jobabo, haciendo noche en
sitio Viejo de ese territorio, de ahí continuó
marcha hasta San Juan de dios del Portillo en Yáquimo,
donde tuvo noticias de que una columna enemiga se dirigía
hacia Camagüey, razón por la cual decidió
interceptarla y tomó rumbo al río Jobabo el
once del propio mes y ante la confirmación de que el
enemigo no saldría retornó.
13
de agosto – Las tropas mambisas al mando del general
José M. Capote combatían a la columna española
dirigida por el general Chagüe en la Breñosa.
La acción fue violenta, las fuerzas enemigas se replegaron
hacia un lado del camino, donde se hicieron fuertes, pero
los mambises intensificaron el fuego sin retroceder; en el
combate hubo varias bajas que según el enemigo dio
una cifra y las fuerzas cubanas otra, pues los españoles
plantearon que los insurrectos tuvieron 33, entre ellos 19
muertos y 14 heridos y el brigadier Capote señaló
que al día siguiente en el reconocimiento practicado
fueron encontrados cuatro cadáveres y que según
informe adquirido los españoles tuvieron 41 bajas.
A pesar de las diferencias las fuerzas que se enfrentaron
en este combate lo hicieron con heroismo.
20
de agosto – José M. Capote y sus fuerzas acampados
en Las Parras, recibieron información del enemigo mandado
por el coronel español Suárez Valdés
que se dirigía al campamento insurrecto de Los Moscones
con el propósito de tomarlo, a lo que se adelantó
el jefe mambí, haciéndole frente y logró
causarle numerosas bajas, evitando con esta acción
que los cubanos fuesen sorprendidos con su escaso armamento
en este primer intento de continuar la gesta independentista.
2
de septiembre – Gómez ocupó Jobabo, con
el objeto de esperar una columna española que se acercaba
a este punto con la cual combatió sobre la marcha al
ser muy numerosa.
3
de noviembre – Los montes de Las Tunas eran testigos
de la heroica gesta invasora de Antonio Maceo, hecho del cual
anotó Piedra Martel:
...El 3 de noviembre en Río Abajo, en el límite
de las jurisdicciones de Holguín y Las Tunas, estuvimos
a menos de media jornada de numerosas fuerzas enemigas, situadas
en Vista Alegre.
1896
7 de marzo – En la edición de la tarde del diario
de la Marina se publicó lo siguiente: (...) El general
Bargés desde Cuba dice que en Holguín y Tunas
columnas formadas por fuerzas de Infantería de Marina,
Habana, Pizarro, guerrillas y una pieza de artillería,
batieron una partida en Jiquí, cogiéndoles 4
caballos con monturas, armas y destruyéndoles una prefectura.
En Palmarito volvió a encontrarlos haciéndoles
4 heridos y cogiéndoles 41 caballos, armas y efectos.
(...)
17
de abril – El general Calixto García en carta
al Delegado del Partido Revolucionario, don Tomás Estrada
Palma, le hacía saber lo siguiente: (...) Hay más
de treinta mil hombres desarmados y en las jurisdicciones
de Holguín, Tunas y Bayamos no hay quinientas armas.
(...)
agosto 30 – Convoy a Victoria de Las Tunas: Entre el
14 y el 21, la brigada mandada por el coronel D. Mariano Salcedo,
compuesta por un Batallón Provisional de Puerto Rico,
tres compañías de Aragón y otras tres
del 2do batallón del 3er regimiento de Infantería
de Marina, con sus respectivas guerrillas y una pieza de artillería,
al mando del capitán Ripoll (...) llevaron 57 carretas
y una brigada de transporte con una valiosa carga para el
comercio y la factoría, con destino a aquella plaza.
5
de diciembre – En una circular del mayor general Calixto
García, Jefe del Departamento Oriental se ordenaba
crear el cargo de Jefe del Distrito Militar, entendiéndose
como tal, el territorio de operaciones de cada División
del Ejército. El brigadier Julián Santana Santana,
fue nombrado Jefe del Distrito Militar de Las Tunas y la línea
occidental de Holguín.
1897
10 de agosto – (...) El general Luque, conduciendo un
convoy a Tunas, Cuba, hizo 17 muertos en fuego con los rebeldes,
y muchos heridos. Nosotros tuvimos 3 muertos, el teniente
coronel Zubia, el capitán Berenguer, 2 oficiales y
44 de tropa heridos. (...) De Holguín decían
con fecha 3: “Después de una expedición
de brillantes resultados, ha regresado a ésta el general
Luque, que había salido para Las Tunas con un convoy
de 30 carretas y 200 acémilas, custodiado por mil hombres
escasamente. Durante la marcha la columna sostuvo reñidos
combates en Palmarito, en Sabana Becerra, en la Herradura
y en La Ceiba. Las tropas al mando del comandante Zubia, tomaron
al enemigo 16 trincheras que ocupaban 1 800 metros y que fueron
destruídas. Los combates con el enemigo los sostuvo
el general Luque con los 500 hombres que formaban la vanguardia
del convoy han resultado heridos de alguna gravedad, el comandante
Sr. Zubia y el capitán Berenguer. La columna ha tenido
un total de dos muertos, cuatro oficiales heridos y 44 individuos
de tropas; además 50 caballos muertos. El enemigo ha
dejado sobre el terreno 17 muertos y algunos heridos, huyendo
completamente derrotados”.
Guamo,
el día 3 de diciembre - Fuerzas de la 3ra Div. 2 Cpo,
de EL Bajo el mando del Gral Div Mario García Menocal,
atacaron el fuerte principal de este poblado que se encuentra
a unos 40 km al NO de Bayamo. Durante 5 días antes
la guarnición enemiga había estado sometida
al fuego sistemático de una pieza de artillería
que a pesar de haber realizado 128 disparos no habían
podido destruir el fuerte ni doblegar a sus defensores que
eran soldados de línea con experiencia combativa. Menocal,
a pesar de una advertencia que le había hecho el mayor
general Calixto García, ordenó el asalto por
unos 125 efectivos, organizados en 5 pelotones, pero el enemigo,
bien parapetado detrás de trincheras y fosos rodeados
de alambradas y con abundante parque, resistió firmemente
realizando un nutrido y certero fuego que causó numerosas
bajas entre los atacantes, lo que obligó a ordenar
la retirada. De los 5 jefes de pelotones 3 murieron y en total
las bajas insurrectas fueron 42 muertos y 51 heridos constituyendo
una costosa derrota para las armas cubanas. Se desconoce el
número de bajas entre las fuerzas enemigas.