Curiosidades |
||||||||||||||||||||
A la sombra del Bambú Por: Leticia Fernández Sánchez. Bambú, es el nombre común de algunas especies pertenecientes al género Bambusa Schred, de la familia de las gramíneas. Se distingue por ser arborerescente, con taños leñosos muy resistentes, cilíndricos, huecos y provistos de nudos separados por dos o tres ramas en ocasiones espinosas. Su madera es de color amarillo claro o pardo con un pulimento natural, sobre todo en el primer caso. Es propio de climas calientes o templados y comprende en sí 45 especies. El bambú, aunque es oriundo de Asia, se encuentra diseminado además por África y América. Para los hijos del “Celeste imperio Oriental”, el uso de esta planta se ha hecho indispensable desde muchos años atrás. Así llegó a convertirse en una poderosa industria, expandida Fundamentalmente a Europa. Son muchos y variados los ejemplos: la construcción de casas, muebles, vallas, mamparas, biombos, puertas, lámparas, utensilios, tenazas para el fuego, sombrillas, abanico, sombreros, en la armazón de linternas de papel y el propio papel, ya con cola y alumbre para la reproducción de grabados o sin cola para escribir mediante tinta; y no precisamente en papel de bambú, pero sí con buena tinta de artista, Juan Cristóbal Nápoles Fajardo plasmó en sus décimas el testimonio de su existencia. Sería imperdonable atribuir al divino azar, que el decimismo más relevante de la centuria decimonona en nuestro país, haya encontrado en motivos como el sinsonte, el monte, el viento y ante todos, el bambú, elementos precisos para recrear esta atmósfera idónea donde evoca un recurso de amor, en el que le fuera profesado por siempre a su Isabel Rufina. El bambú no es solo un complemento más del bucolismo cucalambeano. En el Cornito, antigua finca donde vivió el Bardo, esta planta crece en esbeltos y frondosos plantones cuyas ramas le tejen al sitio un hermoso techo vegetal.
|
||||||||||||||||||||
|
||||||||||||||||||||
![]() |