Espacio exclusivo del sitio mantiense dedicado al inagotable manantial de creación de Lucy Araújo, que va desde la hermosa tarea de educar, pasando por la poesía, la prosa y por todo cuanto esté relacionado con el mundo de las letras. Escritora insigne de nuestro Municipio, que además de ser miembro de la UNEAC tiene en su haber, el honor de ser la autora del primer libro publicado a un escritor manatiense.
Luz María Araújo Pérez, (Lucy) nació en Río Cauto, Granma, el 12 de septiembre de 1955. Sus padre se nombraba Pedro Salvador Araújo Mendoza, el cual se desempeñó como obrero del central José Nemesio Figueredo en Río Cauto. Su madre: Belén Pérez Hernández , era ama de casa y amaba muchas los jardines. Ambos ya están fallecidos. Lucy tenía ocho hermanos: Manuel, Margot y Miguel (fallecidos); Dulce, Juana, Armando, Reynaldo y Miriam, vivos aún. También tiene dos hijas: Yailú (nacida en 1975) y Yainelis (1987), ambas del matrimonio contraído con Raúl Boullón Núñez. Estas dos jóvenes le han dado tres nietos: David (2000), Daniel (2006) y Karla Dakota (2006).
Desde la temprana edad de cuatro años aprendió a leer sola, pues tomaba a escondidas los libros de los hermanos mayores y cuando ingresó a la escuela ya sabía leer. Cursó los estudios de primaria en el Centro Escolar “Bartolomé Masó”, donde se destacó por su aplicación en el estudio, siendo monitora de Español y de Historia. Cuando cursaba el sexto grado ganó un concurso de composiciones sobre el Ché: fue su primera manifestación literaria. Su directora Ladys Suárez y su compañera Elsy Guevara estimularon esos inicios, al igual que su hermano mayor Manuel.
Al terminar sexto grado escogió estudiar la carrera de Magisterio en Minas de Frío, allí cursó el primer año y luego continuó hasta tercer año en la Ciudad Escolar “Camilo Cienfuegos” y ya a la edad de 15 años es maestra de una escuela anexa de aquel lugar. Posteriormente continúa su carrera en la Escuela Formadora de Maestros Primarios : “Oscar Lucero Moya”, en Holguín, realizando a su vez la práctica docente de 4to año en la escuela Dagoberto Sanfield de la misma ciudad, y la de 5to año en Manatí, a donde arriba en septiembre del año 1973.
Al graduarse al año siguiente, en 1974, es ubicada en Río Cauto, pero al contraer matrimonio con Raúl Boullón Núñez, regresa a residir a Manatí donde se desempeña como maestra en el Centro Escolar: “Orlando Canals”. Más tarde es promovida a Metodóloga Municipal de Primaria, y también transita por otros centros de trabajo después de graduada de secundaria.
Ejerció como profesora de la ESBU “Dos de Diciembre” desde 1978 hasta 1995, aunque en 1983 fue encomendada como Directora del Palacio de Pioneros Municipal, cargo que ejerció durante un año. Al regresar a la escuela fue secretaria docente, directora del plantel y profesora. Es por este tiempo que ya comienza su quehacer literario, pues en 1985 ya gana su Primer Concurso Municipal con el cuento “Celda 1306”. Posteriormente integra la Asociación “Hermanos Saíz”, en al cual se destacó por su actividad como promotora del Encuentro de Narrativa “Escribiendo entre manatíes” junto a otros jóvenes escritores como Alina de la Rosa Ochoa y Félix Sosa Betancourt. Ellos tres, junto a otros escritores fundaron el taller “Alborada”, en 1985.
En su actividad literaria gana varios concursos municipales, provinciales y en 1990 recibe la Primera Mención Nacional por su cuento: “Virtudes que cuenta la noche”. En 1995 se desempeña como Representante Municipal del CITMA (Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente) y es publicado su primer libro: Itanam, también el primer libro manatíense. Gana por estos tiempos otros premios y menciones, como el “Tomasa Varona”, el Concurso Provincial de Cuento, y en 1999 gana el Premio Pinos Nuevos con su libro “Alrededor de la hoguera”.
Durante la etapa del 1999 hasta el 2005 tiene una etapa prolífera y escribe varias novelas, algunas publicadas, como son: “Capernaum”, “La obra del sexto día”, “Laura y el ángel” y otras inéditas: “La montaña del Eros”, “La lámpara del cuerpo”, “Diez rostros en la vida de una mujer” y “Galope al sur”.
Durante los años 2006 y 2007 ha estado escribiendo poesía, crítica y narrativa, terminando la novela “92.9”. También abrazó la fe cristiana en el año 1999, siendo miembro activo de la Iglesia Pentecostal “Asamblea de Dios”.
Desde el año 2004 ejerce como Coordinadora de la Carrera Estudios Socioculturales en la Sede Universitaria “Geonel Rodríguez Cordoví”, en Manatí.
Es una prominente investigadora además y se encuentra al frente de un Proyecto Sociocultural y Ambientalista llamado “Universátil” en dicha universidad, además atiende otros proyectos como “Músicos, poetas y pintores” con trabajadores sociales, y contribuye a la formación de escritores a través de su atención a talleres como el “Guillermo Vidal” en la propia universidad y “El Principito” en la ESBU: “Dos de Diciembre”.
Actualmente se encuentra escribiendo novela, aunque incursiona en otros géneros. Otros aspectos que puede enriquecer esta biografía son los siguientes:
- Ama el color azul cielo.
- Le encanta beber café en el quicio de la puerta al amanecer.
- Ama a Dios, a las montañas, y es muy sensible.
- Sus mejores amigos: Guillermo Vidal (fallecido), Elsy Guevara y María del Carmen Ferreiro.
- Para contactar a esta escritora su email: mariaap@ult.edu.cu
» 1985: Premio de Cuento en Encuentro debate Municipal de talleres Literarios (Cerro de Caisimú)
» 1986: Mención en el Concurso Provincial de Cuento auspiciado por Manatí.
» 1987: Premio en el Concurso Provincial de Cuento auspiciado por Manatí, con el cuento “Vuelve”
» 1989: Premio en cuento en el Encuentro debate Municipal de Talleres Literarios con el cuento: “Los reidores”
» 1990: Premio en cuento en el Encuentro debate Provincial de Talleres Literarios con el cuento “Virtudes que
cuenta la noche”
» 1990: Primera Mención en cuento en el Encuentro Debate Nacional de Talleres Literarios con el cuento
“Virtudes que cuenta la noche”
» 1994: Mención de la crítica. “Perspectivas narrativas en Matarile”
» 1998: Primera Mención en Concurso de Crítica con “Perspectivas narrativas de Matarile”.
» 1999: Premio Nacional Pinos Nuevos con la obra: “Alrededor de la hoguera”
» 2001: Premio “Tomasa Varona” (cuento) a nivel provincial.
» 2008: Segundo Premio (Poesía). VIII Certamen de Cuentos y Poesía del Ayuntamiento de Beneferri, España.
OBRAS PUBLICADAS
Itanam. Colección de relatos, publicado por Sanlope en 1994.
Itanam, primer libro de relatos de Lucy, revela la obsesión de unir en un espacio mítico la risa y la ironía, lo trágico y la levedad, el erotismo y lo lírico, La autora, utilizando las técnicas narrativas más avanzadas, logra inscribir sus textos en zonas temáticas contemporánea de una manera incisiva e irreverente. El lector se sumergirá en el sutil humor, en la vida erótica de la Señorita Cero, en el realismo mágico de los itanamenses, en la infinita ternura de la maternidad. Con Itanam, libro de magia y sueño, Lucy, se sitúa firmemente en nuestras letras.
Alrededor de la hoguera. Publicado por la Editorial Letras Cubanas.
Los relatos agrupados en este volumen fueron escritos por la autora en la década del 90, próxima ya a finalizar. Con estilo preciso, directo, despojado de todo adorno, desarrolla casi siempre temáticas de crudeza y realismo impactante, situaciones escabrosas en las que a veces se hace difícil el deslinde entre pesadilla y realidad, y que dan como resultado piezas narrativas, muchas de ellas de un sabor amargo y, todas, de profundo contenido humano.
Entre delfines. Publicado en el 2000 por la Editorial Sanlope.
Premio Tomasa Varona 1994,
Entre Delfines trae al lector cinco variaciones de un tema tan viejo como el mismo hombre: el éxodo. Los personajes se verán enfrentados ineludiblemente a situaciones límites y sus reacciones tienen profundas resonancias dramáticas. Hay un raro sabor apocalíptico: el mar y la muerte, la angustia y los odio, cobran en estas páginas una fuerza magnética renovada, a través de un discurso desautomatizado e irónico.
Capernaum. Publicada en el año 2003.
Novela finalista en el concurso Gilberto Rodríguez. Capernaum nos seduce desde el principio, narrado con fluidez y picardía literaria recrea uno de los períodos más difíciles de la Cuba del siglo XX: el éxodo, la odisea de los balseros. Esta singular historia en la que los amigos, los sueños y el amor a la vida, aparecen como protagónicos, ofrece una mirada fresca y sentenciosa al interior del ser humano.
La Obra del Sexto Día es un ejercicio mitómano que comienza con la creación de una mujer y termina con su muerte. La protagonista consigue hacernos cómplices de todos sus anhelos y fracasos. Se trata, por consiguiente, de un relato de sólido argumento que logra atrapar la atención de principio a fin. En la noveleta se incorporan elementos de lo real maravilloso y del realismo mágico, con un intenso nivel de fabulación. La autora demuestra habilidad en el manejo de sus recursos expresivos y nos regala páginas de elocuente belleza formal y de una indubitable carga poética.
Recientemente publicado en la Feria Internacional del Libro 2006. Ediciones Bayamo, 2006
Hoy hablaremos de un evento que se realizaba en nuestra localidad, allá por la década de los noventa. Era el Encuentro de Narrativa “Escribiendo entre manatíes”.
Auspiciado por la Asociación Hermanos Saíz y ya en sus últimas ediciones por el Instituto Nacional del Libro, este evento reunía a destacados narradores de Cuba. Por las calles de Manatí salían los escritores para mantener conversatorios con cederistas, federadas, leer sus cuentos hechos en el mismo tiempo del evento, en fin, para llevar su arte a todos. Algunos escritores que participaron en algunas de sus ediciones fueron: Guillermo Vidal Ortiz, Amir Valle Ojeda, Francisco López Sacha, Karla Suárez, Jesús David Curbelo, y muchos más.
Una de las historias más hermosas que vivimos en aquellos tiempos fue cuando se le entregaba al escritor, por voto directo, la categoría de Ganador del certamen. El premio consistía en 50 pesos al principio, luego subió a cien. Otra anécdota importante fue cuando nos fuimos para el Puerto de Manatí y se reunieron muchas personas en el local que nos encontrábamos.
Este evento debía retomarse. Fue una gran experiencia y los escritores manatíenses como Félix Sosa, Virginia Rodríguez, Alina de la Rosa entre otros, nunca olvidarán cuánto amor se ponía en cada actividad realizada.
O mejor dicho qué reescribe.
Se encuentra en plena labor de reescritura, después del fructífero viaje a España, trabaja en su novela titulada: La Montaña del Eros.Escrita en el año 2007, esta novela erótica se encuentra inédita, aunque puede tener planes de publicación.
Además la autora, a la que según sus propias palabras, le cuesta mucho estar sin escribir, se encuentra laborando asiduamente en la escritura de poesía, que para ella es un género recién descubierto, por lo que ocupa mucho espacio de su creación a leer y a escribir poesía.
Obviamente, el género que le impulsó a escribir, y el cual fue su punto de partida no ha estado inactivo, escribe cuentos al montar una guagua, en las márgenes de un libro, o en su libreta de teléfonos. Este cuento, por ejemplo fue redactado en un tren:
Tertulia antes de las diez
“Para no ser latoso, para no sobreabundar,
para huir del suspenso, me limitaré a contar
lo esencial”.
Virgilio Piñera
Mercedes despierta en una habitación que a lo mejor no es la misma en la que se durmió la víspera: la blancura de las paredes no es igual y encuentra desordenado todo:
- Alguien ha registrado- murmura y agrega en voz baja.- ¡Qué raro! Las fotos de los antepasados de Roberto no están como siempre, hasta juraría que se han cambiado de sitio.
Observa la que permanece a mi lado: el anciano de patillas largas la mira como burlándose por haberse cambiado de lugar. Y la dama vestida con un traje largo de color rosa pálido, también se encuentra en otro sitio. Ambos son mis abuelos Luis y Juana.
Recuerdo cuando llegábamos a la finca y abuela estaba en la faena de los quesos, abuelo iba a ordeñar y corríamos hacia él en medio de gritos para ser los primeros en colgarnos de las ubres. El chorro tibio nos llegaba muy aprisa y mi hermana chillaba de alegría. Ahora pienso en que Mercedes tiene razón cuando murmura entre dientes:
- Se gobiernan. Anoche Roberto habló del modo en que nuestros antepasados se burlan de nosotros y que no tenía plena confianza en el orden actual.
Es verdad, pienso yo, pero nunca me pidieron una opinión para nada. Me ignoraron. Ahora cuando se cambian también desoyen mis sugerencias. La señorita Luisa, mi tía estirada y caprichosa, hace una seña con el índice, -su foto siempre antecedió a la tía Rosa-. El dedo de la señorita Luisa roza mis labios, me pongo bravo y digo que aquí no manda nadie, al menos tenemos esa ventaja e imagino lo que pasará dentro de poco, en cuanto llegue Roberto. Voy al comedor y veo desde lejos el rostro de ella que con su gravedad característica desaprueba mis pasos. Realmente no es que me importe. Siempre con sus caprichos impidió mis sueños cuando quise convertirme en aviador y no en abogado. Mi padre permanece absorto con su tabaco en los labios, y tal vez recuerda la paliza que recibí por mi protesta. Las curas de abuela mejoraron mi aspecto y desde entonces siempre sentí un cariño especial por ella mezclado con el desprecio tremendo por la tía Luisa hasta el punto de ponerle zancadillas, o esconderle sus labores detrás del portal. Mercedes trata de poner los ceniceros en su lugar:
- Hasta fuman. Sé que Roberto salió temprano a vender unas tortas, a lo mejor dejó la puerta abierta- dice con tono de asombro.
- ¡Que cosa extraña! Está cerrada por dentro- dice caminando hacia allá.
En ese momento suena el teléfono y escucho la voz a una distancia mayor que pregunta si quedan frituras. Río y calculo que con este desorden Mercedes no podrá freír. A no ser que le ayude abuela Juana; siempre fue la especialista de la familia y se esmeraba en las de pescado, que eran mis preferidas. Respondo con una voz gutural que no hay, y desde el otro lado una voz fina indaga quién soy.
- Pareces un viejo. No debes ser Roberto- añade.
- No soy él, claro que no y váyase para el cipote. Suelto una risotada que asusta. Es entonces cuando veo que viene Mercedes y trato de huir; pero es tarde. El timbre alerta a los demás que están regados y se aprovechan del desmayo de la mujer. De un lado, Luisa descifra una revista que ha permanecido unos cuantos días encima de la mesa, más allá abuelo Luis busca la billetera de Roberto y a todos nos pregunta si la hemos visto.
- Este pelagatos sigue como siempre- murmura después:
En la cocina siento las cazuelas e imagino a abuela Juana que prepara la masa para las frituras. Mi padre se balancea, escoge otro tabaco después que enciende el televisor y se dispone a ver el programa de música folklórica. Mami intenta barrer las cenizas sin conseguirlo. El timbre suena de nuevo, pero esta vez es el de la puerta y sé que es más fácil para mí abrirla. Me escondo detrás de ella cuando Roberto se inclina sobre su mujer y escucho con una sonrisa en mis labios:
- ¿Por qué te pusiste así, vieja? ¿Qué ha pasado aquí? ¿Y la foto de mi sobrino Luis?
Mientras Roberto cierra la puerta vuelvo a mi sitio. Entonces Mercedes me ve.
ITANAM entre la vida y la muerte
Por Geovannys Montero Zayas
En 1991, la vida literaria de Manatí disfrutaba una salud extraña, a partir de los jóvenes escritores que, inspirados por la fecundidad de ideas de la escritora Lucy Araújo, nos reuníamos en una peña inolvidable, a compartir un té con limón que nos parecía de ensueño, y leer las que llamábamos nuestras obras, así como las de consagrados y clásicos, entre los que recuerdo a César Vallejo y otros, que cimentaron las bases de la que también quisimos nombrar nuestra escuela literaria.
De esa época son las tertulias con Félix Sosa y Alexander Quintero, dos creadores que lo mismo me enfrentaban en petulantes discusiones acerca del ballet (Félix), o me halagaban con profundos y muy maduros versos (Alexander), como aquellos que parafrasearé, haciendo un alarde de memoria que solo justifican el afecto y la ternura: La ciudad duerme, y yo la despierto junto a los panaderos (…) Yo le temo (…) a los minutos que vendrán, en forma de látigo, a despertarla.
También de aquellos años que cada vez se tornaron más difíciles de vivir, son los cuentos que más tarde Lucy publicaría en una colección que solo pude adquirir ya entrado el siglo XXI, gracias a la profesora Esperanza Medina, bajo el título de Itanam, un libro cuya lectura revela una serie de elementos caracterizadores de la literatura manatiense, en aspectos estructurales, temáticos e ideológicos que en gran medida, confirman o amplían los criterios del Editor, Alberto Garrido, en la edición única de 1995.
Por su carácter fundacional, y por la deuda generosa con los amigos de mi generación, abordaré algunos de esos aspectos, luego del análisis de las particularidades estilísticas y el acercamiento a la realidad social y cultural de este municipio durante el Período Especial.
Itanam se compone de tres partes: La tierra de los ángeles, La señorita Cero y De Rocamadour. Cada una de estas partes incluye a su vez, tres cuentos que abordan temáticas diversas, y en los cuales conviven diferentes tipos humanos, como la puta, el viejo chulo y la madre, por solo citar algunos.
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Esta sección que se inicia traerá escritos de la autora y las anécdotas de cómo se escribieron, narradas por ella misma.
El siguiente cuento: ”Cola de pez” en su original se llamaba Oración y fue el cuento-prueba que Guillermo Vidal Ortiz, profesor y mentor de la escritora, le pusiera a Lucy Araújo:
“Recuerdo que el Guille por ese tiempo era mi profesor de Literatura Hispanoamericana en la Filial Pedagógica, en Las Tunas y me dijo que en la forma en que había analizado la novela “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez, se avizoraba una escritora, le dije que ni pensaba escribir en serio, aunque tenía ya mis manuscritos escondidos, él me observó con aquellos ojos verdes profundos y murmuró:
- Mira, Lucy, te haré un dibujo en esta hoja, y si le haces un cuento tienes madera para contar historias. – Rápidamente hizo un pez y sonrió.
En el próximo encuentro le llevé un pequeño relato, se llamaba “Oración” y el Guille saltando y gritando como hacía cuando le enseñaba mis escritos, dijo:
Ya ves, eres una escritora.
En realidad ese fue mi primer cuento aunque muchos creen que fue Celda 1306 (inédito)”.
A continuación pueden leerlo, el cual se encuentra publicado en “Alrededor de la hoguera”, cuyo cuaderno mereció el Premio Pinos Nuevos de Narrativa en 1999.
“COLA DE PEZ”
El barco navega sobre el mar calmoso. El hombre deja caer todavía su mal humor y recoge las redes a través de la maniobra semejante a una escena de cámara lenta. El barco rueda como si fuera sobre hielo y Ernesto se aferra al timón, mira a Cola de Pez y comprende que estuvo ebrio toda la noche; no le gusta que beba por los ronquidos. A veces se lo dijo y él hizo un gesto de no fastidies con los labios mientras chasqueaba la lengua. Este hombre comprende que debe estar una semana más en la corriente del golfo para coger un pez mayor. Cuando se acercó a Ernesto la última vez le dijo:
- Pensé que era más grande -. Pero aquel por toda respuesta soltó una carcajada detrás de la cual vino el golpe. Fue seco y Ernesto escupió un diente, luego se acercó al camarote y dejó el barco al pairo. Cola de Pez no lo vio más en todo el día.
Así pasa de repente; una discusión ahuyenta a cualquiera de los dos y entonces están días sin hablarse. Ernesto cierra ahora la puerta y se acerca a una botella de ron mientras piensa con rabia que sería mejor acabar con el dichoso pez, de esa manera su amigo no estaría de mal humor, serviría para la comida de los tres y no habría más discusiones. Se quita el pantalón lleno de agua y recuesta la cabeza sobre la almohada. Tendrá que convencer a Cola de Pez que ahora maldice fuera del camarote y da golpes sobre la madera:
- Estúpido, si pudiera hacerlo mejor soportaría sus burlas.
Después se acomoda encima de unas latas. Cola de Pez ve de lejos la aleta inmensa. Las botellas vacías hacen un ruido ensordecedor. Va con sigilo hasta ellas y las acomoda para que no suenen. Ve el color brillante de las aletas y es cuando piensa en Lucía. Le gusta cómo se ofrece con un candor insospechable; pero con frenesí y olvidando el cansancio del pescador. Se aferra a su cuerpo hasta el momento final. Aunque él es fuerte, Lucía lo es más por llevarlo a la satisfacción. De pronto ella viene hasta su lado y muestra la aleta que sobresale del agua, muy cerca. Su dedo, al señalarla, es tan largo que Cola de Pez se horroriza.
El grito los asusta al mismo tiempo. Ernesto sale del camarote y contempla al hombre. La ira del pescador se ha disipado y en sus mejillas hay serenidad; pero se miran como extraños:
- Es mejor que comamos alguna cosa.
Ernesto pronuncia con lentitud las palabras como saboreándolas a la vez que mira al atún. Cola de Pez no contesta.
- Debíamos hacerlo en salsa y con el pan será muy sabroso – aclara la mujer que aparece con los ojos semicerrados aún.
La rabia cegó al pescado. Los veía allí, con sus caras alegres, como si no hubiera pasado nada. Sus ojos estaban llenos de desesperación y sabía que vendría lo peor:
- Es bueno que te haya pasado esto.
Presintió que esas palabras de Lucía iban dirigidas a él, aunque fuera un animal. Entonces vio a Cola de Pez y a Ernesto con el cuchillo afilado. Es cuando recuerda un fondo marino lleno de tranquilidad y de algas como arcoiris. Le gustan las tardes en ese fondo. Madrépora acaricia su piel y él siente felicidad. Ese día iban con sus hijos y se detuvieron cerca de la piedra mayor. A veces rezaban allí. Madrépora estrechó a las criaturas cerca de su aleta y pidió a Dios que los amparara. Entonces sintieron las redes. Dieron golpes alrededor; pero no había remedio. Primero se llevaron a Madrépora y el atún quiso estar a su lado, después a cada uno de los hijos. Ahora, como entonces, siente rabia.
Ernesto se acerca a Lucía y ella anuncia con suavidad:
- Es una lástima que lo hagamos.
Cola de Pez va hasta allí y su mirada cae sobre el atún. No era del tamaño de lo esperado durante la temporada; pero al menos servía para comer. Lucía da un grito de pronto mientras señala con su dedo largo la aleta nacarada en la distancia.
Cola de Pez se dirige finalmente al camarote y no regresa más. Ernesto abraza a la mujer y ambos quedan absortos cuando la aleta pasa tan cerca que pueden tocarla con las manos.
He querido que mi primera invitada en esta nueva sección sea mi propia hija. Luego le seguirán dos poetisas más cuya obra significa mucho en el panorama de la literatura.
Conjeturas del sol después de almuerzo
Dios está ocupado coloreando utopías,
preludios y desodorantes,
juega naipes
y toca las campanas para el mambo;
tejiendo un paraguas multicolor,
suplica por sus hijos negros y blancos,
por el burdel sináptico
y las iglesias neoyorquinas.
Ha quedado la hojarasca de este predio
siempre imagina secretos,
revoluciones y utensilios.
Los trombos fanáticos viven holgando
rezos y alabanzas,
sordos,
no ven que este es su orbe.
DATOS DE LA AUTORA
Yainelis Boullón Araújo: (Las Tunas, 1987). Narradora y poetisa. Es miembro del taller “Emilia Salvia”, de Manatí. Ha obtenido diversos premios, entre ellos: Primera Mención en el Encuentro Debate Provincial de Talleres Literarios, en poesía infantil, en el año 2000, Premio Emilia Salvia en el género de cuento 2006, Premios en la Organización de Pioneros y en la FEEM. Con el presente poema obtuvo Premio Municipal en el Encuentro de Debates de Talleres Literarios en el año 2007.
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Itanam, primer libro de relatos de Lucy, revela la obsesión de unir en un espacio mítico la risa y la ironía, lo trágico y la levedad, el erotismo y lo lírico, La autora, utilizando las técnicas narrativas más avanzadas, logra inscribir sus textos en zonas temáticas contemporánea de una manera incisiva e irreverente. El lector se sumergirá en el sutil humor, en la vida erótica de la Señorita Cero, en el realismo mágico de los itanamenses, en la infinita ternura de la maternidad. Con Itanam, libro de magia y sueño, Lucy, se sitúa firmemente en nuestras letras. |




















